Acerca de
Recompensas por la Justicia ofrece una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información sobre la interrupción de los mecanismos financieros de la organización terrorista Hamas, también conocida como Harakat al-Muqawama al-Islamiya.
Además de los fondos que Hamás recibe de Irán, su cartera secreta de inversiones internacionales genera enormes sumas de ingresos a través de sus activos, cuyo valor se estima en cientos de millones de dólares, con empresas que operan en Sudán, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos y otros países.
Hamás también depende de pequeñas donaciones y ha generado ingresos mediante el uso de campañas de recaudación de fondos en línea y moneda virtual.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece recompensas por información que conduzca a la identificación y alteración de las fuentes de ingresos y mecanismos clave de facilitación financiera de Hamás, que incluyen:
- Empresas fachada que participan en actividades internacionales en nombre de Hamás;
- Entidades o individuos que ayudan a Hamás a evadir sanciones estadounidenses e internacionales;
- Instituciones financieras formales que hacen negocios con Hamás;
- Transferencias de fondos y materiales de Hamás;
- Donantes o facilitadores financieros de Hamás;
- Instituciones financieras o casas de cambio que faciliten transacciones de Hamás;
- Empresas o inversiones propiedad de Hamás o sus financiadores o controladas por él;
- Campañas de recaudación de fondos en línea lanzadas por o en beneficio de Hamás;
- Números de cuentas financieras y direcciones de billeteras de moneda virtual utilizadas por Hamás para transferir fondos y realizar negocios; y
- Planes criminales que involucran a miembros y seguidores de Hamás, que benefician financieramente a la organización.
Hamás se creó en 1987, al inicio del primer levantamiento palestino, o primera intifada. Su ala militar, las Brigadas Izz al-Din al-Qassam, ha llevado a cabo ataques antiisraelíes tanto en Israel como en los territorios palestinos desde la década de 1990. Estos ataques han incluido bombardeos a gran escala contra objetivos civiles israelíes, ataques con armas pequeñas, explosivos improvisados al borde de las carreteras y ataques con cohetes.
Hamás se atribuyó la responsabilidad del atentado con bomba perpetrado en agosto de 2001 contra una pizzería Sbarro en Jerusalén, que mató a 15 personas, incluidos dos estadounidenses, e hirió a más de 120.
En abril de 2016, un miembro de Hamás llevó a cabo un ataque suicida contra un autobús en Jerusalén que mató a 20 personas.
El 7 de octubre de 2023, los terroristas de Hamás lanzaron ataques coordinados desde Gaza hacia Israel que dejaron más de 1.500 civiles inocentes –incluidos ciudadanos estadounidenses– muertos y desaparecidos. Además, los combatientes de Hamás capturaron a más de 200 rehenes, entre ellos más de una docena de estadounidenses, en ese asalto y los obligaron a cruzar la frontera hacia Gaza.
El 8 de octubre de 1997, el Departamento de Estado de Estados Unidos designó a Hamás como Organización Terrorista Extranjera bajo la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, según enmendada. Posteriormente, el 31 de octubre de 2001, el Departamento de Estado designó a Hamas como Terrorista Global Especialmente Designado de conformidad con la Orden Ejecutiva 13224, según enmendada. Como resultado, todas las propiedades de Hamás y los intereses en propiedades sujetos a la jurisdicción de Estados Unidos están bloqueados y, en general, a los estadounidenses se les prohíbe realizar cualquier transacción con Hamás. Es un delito proporcionar a sabiendas, o intentar o conspirar para proporcionar, apoyo material o recursos a Hamás.
